domingo, 11 de enero de 2026

TDA vs. TDAH: Entendiendo la Evolución Clínica y las Diferencias Reales

TDA vs. TDAH: Entendiendo la Evolución Clínica y las Diferencias Reales

Imagen creada con IA Gemini de Google


En el ámbito de la salud mental y la neurodivergencia, la terminología puede ser una fuente constante de confusión tanto para profesionales como para pacientes. Una de las dudas más frecuentes es la distinción entre TDA (Trastorno por Déficit de Atención) y TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad).

¿Son condiciones diferentes? ¿Es el TDA una versión "ligera" del TDAH? En este artículo, desglosamos la realidad clínica basada en los estándares actuales del DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales) para ofrecer una visión técnica y precisa.


1. La realidad terminológica: ¿TDA o TDAH?

Desde una perspectiva estrictamente médica y actualizada, el término "TDA" se considera técnicamente obsoleto, aunque sigue siendo ampliamente utilizado en el lenguaje coloquial y en algunos entornos educativos.

Originalmente, el DSM-III (publicado en 1980) separaba el "Trastorno por Déficit de Atención" en dos categorías: con o sin hiperactividad. Sin embargo, con la evolución de la neurociencia, la Asociación Americana de Psiquiatría decidió unificar ambos bajo el paraguas del TDAH. Según el Child Mind Institute, lo que antes llamábamos TDA es hoy oficialmente el TDAH con presentación predominante de inatención.


2. Las Tres Presentaciones del TDAH según el DSM-5

En lugar de ver el TDA y el TDAH como trastornos distintos, la medicina moderna los clasifica como "presentaciones" de una misma condición neurobiológica. El DSM-5 establece tres tipos principales:

A. Presentación Predominante Inatenta (Antiguo TDA) Se caracteriza por dificultades para mantener el enfoque, seguir instrucciones detalladas y organizar tareas. Estas personas no suelen mostrar inquietud física motora (hiperactividad), por lo que a menudo pasan desapercibidas en entornos escolares o laborales. * Síntomas clave: Olvidos frecuentes, distracción ante estímulos externos y dificultad para finalizar tareas que requieren esfuerzo mental sostenido.


B. Presentación Predominante Hiperactiva-Impulsiva Es la cara más "clásica" del trastorno. El individuo muestra una necesidad constante de movimiento y actúa sin medir las consecuencias. * Síntomas clave: Jugueteo con manos o pies, hablar en exceso, interrumpir a otros y dificultad para esperar su turno.
C. Presentación Combinada Es la más común, donde el paciente presenta síntomas significativos tanto de inatención como de hiperactividad-impulsividad.


3. ¿Por qué persiste la confusión?

La persistencia del término TDA se debe, en gran medida, a la diferencia de perfiles demográficos. Históricamente, el TDAH de tipo inatento (TDA) ha sido más diagnosticado en mujeres y adultos, quienes tienden a internalizar los síntomas. Por el contrario, la hiperactividad suele ser más evidente en niños varones, lo que consolidó la sigla "TDAH" en el imaginario colectivo como sinónimo exclusivo de "niño inquieto".

Hoy sabemos que el TDAH es un trastorno del neurodesarrollo que persiste a lo largo de la vida, aunque sus manifestaciones cambian. Como señala el National Institute of Mental Health (NIMH), los síntomas de hiperactividad pueden disminuir con la edad, transformándose en una sensación interna de inquietud, mientras que la inatención suele permanecer constante.


4. Importancia de un diagnóstico diferencial

La distinción entre estas presentaciones no es solo semántica; es fundamental para el diseño del plan terapéutico. Un paciente con predominio inatento requerirá estrategias enfocadas en la función ejecutiva y la organización, mientras que uno con predominio hiperactivo-impulsivo puede beneficiarse más de técnicas de autorregulación conductual.

En ambos casos, el tratamiento suele ser multimodal, combinando terapia psicoeducativa, adaptaciones en el entorno y, en casos necesarios, medicación farmacológica supervisada.


Conclusión

La "batalla" TDA vs. TDAH ha terminado en el campo clínico: todo es TDAH. No obstante, entender que este trastorno es un espectro con diversas presentaciones permite a los profesionales ofrecer una atención más humana, precisa y libre de estigmas. La clave no está en la etiqueta, sino en comprender cómo funciona el cerebro de cada individuo para potenciar sus fortalezas.


Referencias Bibliográficas

  1. Child Mind Institute. (2024). ¿Cuál es la diferencia entre TDA y TDAH? Recuperado de: https://childmind.org/es/articulo/cual-es-la-diferencia-entre-tda-y-tdah/
  2. Fundación CADAH. (2014). TDAH: Criterios diagnósticos del DSM-5. Recuperado de: https://www.fundacioncadah.org/web/articulo/tdah-dsm-5.html
  3. National Institute of Mental Health (NIH). (2024). Conjunto de herramientas de apoyo para el TDAH. MedlinePlus Magazine. Recuperado de: https://magazine.medlineplus.gov/es/art%C3%ADculo/conjunto-de-herramientas-de-apoyo-para-el-tdah


Publicación generada en parte con ayuda de IA Gemini de Google