¡Hola, mentes curiosas! Bienvenidos a este rincón de asombro digital. Hoy vamos a viajar a 1964 para conocer al bisabuelo de tu configuración gamer de última generación. Imaginen una época donde las computadoras ocupaban habitaciones enteras y comunicarse con ellas era como intentar hablar con una pared a base de tarjetas perforadas. En ese escenario, Douglas Engelbart presentó algo que hoy parece un juguete prehistórico: el primer ratón. Pero olviden el diseño ergonómico o las luces LED; este era un bloque de madera de pino, tosco, con un solo botón rojo en la esquina y dos ruedas metálicas que chirriaban al moverse solo en vertical u horizontal. Era como intentar pilotar un avión usando un trozo de leña. Lo llamaron ratón simplemente porque el cable salía por la parte de atrás, pareciendo una colita, un nombre tan casual que ni el propio Engelbart recordaba quién lo inventó. Pero aquí viene el dato que les dejará helados: a pesar de haber creado la herramienta que cambió la informática para siempre, Douglas Engelbart nunca recibió ni un solo centavo en regalías por su invento. La patente expiró justo antes de que Apple y Microsoft hicieran que el ratón estuviera en cada escritorio del planeta. Básicamente, construyó la llave del futuro, pero otros se quedaron con el tesoro. ¡Diseñó la revolución y se quedó con las manos vacías!
https://en.wikipedia.org/wiki/Douglas_Engelbart
