%202.png)
¡Hola a todos! Bienvenidos a este episodio. Hoy paseamos por Murcia, pero no por sus edificios, sino por su memoria escondida en el callejero. Durante décadas, nuestras calles han sido un club de caballeros, pero Murcia guarda un secreto fascinante: su cartografía está viviendo una revolución de género. Caminar por la calle de Carmen Conde o la de María Zambrano no es solo un nombre en una placa; es una reparación histórica. Imaginen que la historia es una biblioteca gigante donde, durante siglos, solo se han archivado los libros escritos por hombres. Ahora, Murcia está abriendo los estantes, dándole su lugar a científicas, poetas y luchadoras que fueron invisibilizadas. Es como actualizar el sistema operativo de nuestra ciudad: de repente, las calles empiezan a hablar en femenino. Dato curioso: ¿Sabían que la primera calle dedicada a una mujer en muchas ciudades españolas no fue a una reina, sino a una santa, pero en Murcia, el callejero reciente ha priorizado a las mujeres que realmente construyeron nuestra cultura, como la educadora Josefa Segovia, dejando claro que el valor de una persona no está en el título nobiliario, sino en el conocimiento que sembró en su tierra!